Desbaste y Tamizado

Descripción y funcionamiento

El desbaste y el tamizado son operaciones de tipo físico-mecánico que se utilizan para eliminar parcialmente las sustancias orgánicas sedimentables presentes en las aguas residuales.

Realizados anteriormente a los procesos de depuración propiamente dichos, consisten en separar materiales y sustancias que, por su naturaleza y tamaño, dañarían los equipos y perjudicarían a la eficacia de las fases posteriores de tratamiento.

El desbaste y el tamizado tienen por objetivo retener los residuos sólidos gruesos no sedimentables (trapos, plástico, etc.) y los sólidos gruesos sedimentables (grava, arena, etc.). El tamiz siempre se monta en el interior del canal de llegada a la estación depuradora, alimentado por el colector terminal del alcantarillado, con una pendiente de 1:3. A la altura del tamiz, el canal se ensancha con una determinada relación (tieniendo en cuenta las dimensiones de las rejillas), de forma que la velocidad de flujo aguas abajo del tamiz sea similar a la velocidad aguas arriba; esta última se denomina «velocidad de llegada» y por lo general equivale a 0,8 m/s.

La velocidad siempre depende de la pendiente del canal y, dado el caso, de la presencia de bombas. La velocidad de paso a través del tamiz no debe ser demasiado lenta, ya que favorecería la sedimentación aguas arriba, ni demasiado rápida, porque incrementaría las pérdidas de carga.

Para que el tamiz funcione correctamente (sea del tipo que sea), no debe producirse contrapresión en la salida. La elección del tipo de tamiz se hará en función de varios parámetros que dependen del tipo de estación, así como de los factores ambientales

previsibles en la instalación, y del tipo y tamaño de los sólidos en suspensión que van a tratarse.

Entre los distintos tipos de desbaste y tamizado, Definitive Ecology ofrece una gama completa de soluciones estándar y personalizadas para el tamizado de finos.

DESBASTE Y TAMIZADO PARA INSTALACIONES CON MEMBRANAS MBR

Con el fin de garantizar un correcto funcionamiento y durabilidad de los sistemas de tratamiento con biorreactores de membrana (MBR), presentes desde hace casi 30 años en las estaciones depuradoras municipales o industriales, es necesario realizar el pretratamiento adecuado de las aguas residuales con tamizado de fino.

Estudios realizados en plantas con biorreactores de membranas demuestran que el pretratamiento correcto es absolutamente decisivo para un buen resultado. Si no fuera eficiente, los riesgos serían considerables:

1.    Acumulación de residuos, pelos, gasas, fibras, etc.

2.    Gran riesgo de colmatación por lodos

3.    Daños en las membranas

El coste de un sistema de tamizado de finos representa menos del 3 % del coste total de un sistema MBR.

Definitive Ecology propone varios tipos de equipos para aplicaciones en instalaciones con MBR, dotadas de las siguientes características:

  • Malla filtrante perforada con paso de 1 o 2 mm, según necesidad
  • Limpieza de la malla filtrante con agua a presión moderada